AHA2020: Omega 3 para Pacientes Mayores con Infarto.

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La ingesta elevada de ácidos grasos poliinsaturados n-3 marinos (PUFA) se ha asociado con una reducción de eventos cardiovasculares; sin embargo, esto no se ha confirmado en pacientes con un infarto agudo de miocardio (IAM) reciente.

Los pacientes de edad avanzada tienen un riesgo cardiovascular particularmente mayor después de un infarto de miocardio, pero pocos ensayos abordan este grupo específicamente.

Los ácidos grasos omega-3 tienen el potencial de reducir los eventos cardiovasculares con efectos adversos limitados en este grupo vulnerable.

La hipótesis de este trabajo denominado ONEMI era que la adición diaria de 1,8 g de PUFA n-3 a la profilaxis secundaria estándar de pacientes ancianos que han sobrevivido a un IAM reduciría el riesgo de eventos cardiovasculares posteriores durante un seguimiento de 2 años.

El ensayo fue aleatorizado, multicéntrico e iniciado por un investigador. El criterio de valoración principal fue una combinación de IAM no fatal, revascularización no programada, accidente cerebrovascular, muerte por cualquier causa, hospitalización por insuficiencia cardíaca después de dos años. El resultado secundario fue una nueva fibrilación auricular. El resultado de seguridad fue una hemorragia mayor.

Los ácidos grasos séricos se midieron como biomarcadores de adherencia.

En total se aleatorizaron 1.027 pacientes. Se dispuso de datos de seguimiento de 1.014 pacientes que se incluyeron en el análisis por intención de tratar.

La edad media fue de 75 ± 3,6 años, 294 (29%) eran mujeres y la media de triglicéridos fue de 111,4 ± 61,9 mg / dL.

El criterio de valoración principal se produjo en 108 (21,4%) pacientes con n-3 PUFA frente a 102 (20,0%) con placebo (HR 1,08 [IC 95% 0,82-1,41], p = 0,60).

El criterio de valoración secundario se produjo en 28 (7,2%) pacientes con n-3 PUFA frente a 15 (4,0%) con placebo (1,84 [0,98 -3,45], p = 0,06).

Los cambios medios en EPA y DHA fueron + 87% y + 16% para n-3 PUFA frente a -13% y -8% para placebo.

Se produjo una hemorragia mayor en 54 (10,7%) y 56 (11,0%) en los grupos de AGPI n-3 y placebo, respectivamente (p = 0,87). Se encontraron resultados similares en el análisis por protocolo (n = 893).

Los autores concluyen:

  • No se pudo detectar reducción de eventos clínicos en nuestros pacientes ancianos con un IAM reciente, tratados con 1.8 g de PUFA n-3 diarios durante 2 años.
  • Los resultados desalientan el uso sistemático de este tipo de productos y generan algunas dudas sobre los resultados hallados en Reduce IT.

Dejamos el link del artículo completo: https://www.ahajournals.org/doi/10.1161/CIRCULATIONAHA.120.052209

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