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Impacto De la Actividad Física en la Mortalidad en Pacientes Con y Sin Enfermedad Coronaria

 

 

La actividad física ha demostrado reducir la mortalidad dependiente de la carga realizada. Las guías actuales de manejo clínico recomiendan la realización de 500-1000 MET-minuto (MET-min) semanalmente de actividad física regular. 

El presente estudio realizado por Jeong y colaboradores tuvo como objetivo comparar el impacto de la realización de actividad física en reducción de la mortalidad, tanto en prevención primaria como secundaria.

Se incluyeron un total de 131558 pacientes con enfermedad cardiovascular conocida (prevención secundaria, PS) y 310240 sin enfermedad cardiovascular (prevención primaria, PP), pertenecientes a una cohorte poblacional. La actividad física realizada durante el tiempo de ocio fue reportada mediante un cuestionario por parte de cada paciente. La mediana de seguimiento fue de 5,9 años, analizando como objetivo primario la mortalidad por cualquier causa.

La edad promedio de los pacientes fue de 59,5 años, con el 53,5% de sexo masculino, 38,9% hipertensos y 12,6% diabéticos. El índice de masa corporal promedio fue de 24,0 kg/m2. El rango de actividad física de la población muestral fue de 0 a 2429 MET-min/semana. La cohorte de pacientes en PS fueron más sedentarios que los pacientes en PP (p<0,001).

Se evidenció una relación inversa entre el nivel de actividad física desarrollado y el riesgo de mortalidad en ambos grupos (PP y PS), siendo mayor este beneficio en la cohorte de pacientes pertenecientes a prevención secundaria: cada 500 MET-min/semana en incremento se observó una disminución del 14% del riesgo de mortalidad por todas las causas en PS, y 7% de reducción en PP, demostrando una relación no linear entre el beneficio de la actividad física y la presencia o ausencia de enfermedad cardiovascular (p de interacción < 0,001). La diferencia en el riesgo de mortalidad y su relación con la actividad física realizada semanalmente casi se equiparó entre el grupo de pacientes que realizó >1500 MET-min/semana de aquellos que realizaron 1000-1499 MET-min/semana.

Mientras que en la cohorte de pacientes sin enfermedad cardiovascular conocida se benefició con la realización de actividad física entre 1-500 MET-min/semana, el beneficio en los pacientes en PS se observó a mayor actividad física, con 500-1000 MET-min/semana. El riesgo de mortalidad ajustada en aquellos pacientes con enfermedad cardiovascular que realizaban actividad física de alto nivel (>1000 MET-min/semana) fue comparable, o incluso inferior, que en pacientes pertenecientes a la cohorte de PP.

De este estudio podemos destacar:

  • Individuos con enfermedad cardiovascular conocida se beneficiarían de la actividad física, con un mayor beneficio en comparación a los individuos en prevención primaria.

Dejamos el link al artículo original:https://academic.oup.com/eurheartj/article/40/43/3547/5552546

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